28/05/2026
Me encanta esta información 🥰❤️ ✨ yo soy team Kéfir ✨
✨ En los últimos años, los refrigeradores en el supermercado se ha llenado de nuevas opciones lácteas: KÉFIR , SKYR, YOGURT griego, alto en proteínas o natural.
Aunque a menudo se agrupan en la misma categoría, estos tres productos tienen orígenes, procesos de elaboración y perfiles nutricionales distintos. “Se trata de diversas presentaciones de leches fermentadas que comparten entre sí su capacidad probiótica, pues aportan microorganismos vivos cuya ingesta se asocia a un buen sistema digestivo”, señalan los nutricionistas.
🍀 El kéfir es una bebida láctea fermentada originaria del Cáucaso que se obtiene mediante la acción de una comunidad de bacterias y levaduras conocida como “granos de kéfir”, es el más rico en microorganismos vivos. Un producto ligeramente ácido y más líquido que el yogur, con un contenido especialmente alto en microorganismos. Entre sus principales características destacan su gran diversidad de cepas bacterianas y levaduras beneficiosas (Lactobacillus, Streptococcus, Leuconostoc y Saccharomyces), su potencial efecto positivo sobre la microbiota intestinal, una digestión más fácil para algunas personas con sensibilidad a la lactosa y refuerza el sistema inmunológico y la salud ósea. Aunque hay que tener en cuenta que “el contenido nutricional del kéfir varía según el tipo de leche utilizada y el tiempo de fermentación”, “pero en general, contiene proteínas de alta calidad como caseína y péptidos bioactivos, grasas saludables, carbohidratos (principalmente lactosa, aunque se reduce con la fermentación), calcio, vitaminas, como la B2, B2, B12, K y ácido fólico. Destaca también por su riqueza en probióticos, lo que le confiere una mayor diversidad microbiana en comparación con el yogur”.
🍀 Por su parte, el skyr, un producto lácteo tradicional de Islandia que técnicamente es un queso fresco batido, aunque en textura y consumo se parece mucho a un yogurt muy denso, es el campeón de las proteínas. En general, 100 gramos de skyr aportan entre 10 y 12 gramos de proteína, una cifra superior a la del yogur natural tradicional. Además, suele ser muy bajo en grasa. Por ese motivo se ha convertido en uno de los lácteos preferidos entre deportistas o personas que buscan aumentar la saciedad sin añadir demasiadas calorías.
🍀Por último, el yogurt griego, más cremoso y saciante, se elabora colando el yogur para eliminar parte del suero, lo que concentra su textura y sus nutrientes. Esto da lugar a un producto más cremoso y con mayor contenido en grasa y proteína que el yogur normal. “Es una fuente de vitaminas del grupo A y B, así como de minerales como el calcio, altamente asimilable. También contiene oligoelementos esenciales, como fósforo, magnesio, zinc y potasio, que contribuyen al mantenimiento de huesos y dientes fuertes”, señala Giménez. Sin embargo, conviene fijarse en la etiqueta, ya que muchos yogures “tipo griego” del supermercado añaden nata o espesantes, lo que aumenta las calorías sin aportar necesariamente más beneficios nutricionales. Para que estos productos sean realmente saludables conviene tener en cuenta algunos criterios básicos, como priorizar versiones naturales, cuantos menos ingredientes tenga la etiqueta, mejor, ya que lo ideal es que aparezcan solo leche y fermentos lácticos.