06/02/2017
Yo te amo Señor Jesucristo y estoy dispuesta a obedecer y apacentar a las Ovejas ,y preocuparme por los que se han separado.
OBRERO (A) ¿TÚ ME AMAS?
"Entonces, cuando habían acabado de desayunar, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos? Pedro le dijo: Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: Apacienta mis corderos. Y volvió a decirle por segunda vez: Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Pedro le dijo: Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: Pastorea mis ovejas. Le dijo por tercera vez: Simón, hijo de Juan, ¿me quieres? Pedro se entristeció porque la tercera vez le dijo: ¿Me quieres? Y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas". (Juan 21:15-18)
¿Cuál es la mayor prueba de amor que puedes presentar a Dios, sino la de cuidar a las ovejas perdidas? Hemos insistido en esto, de dar la vida por el pueblo, ¡por qué es para ese fin que el Espíritu Santo poseyó nuestra vida! Las palabras apacentar y pastorear tienen mucho que decir.
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Al leer en el diccionario el significado de ambas, podemos ver la profundidad de nuestro servicio a Dios. Es mucho más que simplemente ser simpáticos, agradables, hablar bien, atentos, lo que sin duda son características fundamentales en un obrero, y esenciales para llegar hasta el prójimo.
Lo que verdaderamente revela la pasión por las almas es tu entrega incondicional. Presta atención lo que quiere decir la palabra «Apacentar»: Llevar a pastar, pastorear: apacentar el rebaño / Alimentar, nutrir. / Fig. Recrear: apacentar la vista, los ojos. / Doctrinar – Enseñar; Instruir.
¿Cómo alimentar a una persona que está sufriendo? – ¡Alimentándose uno mismo, en primer lugar! Viviendo una fe justa, teniendo una relación verdadera con Dios. Ahí sí, tendrás estructura para ayudar y conducir a otros a la Salvación.
¿Cuándo tienes condiciones para enseñar a otros? – Cuando en primer lugar eres humilde para oír la dirección de Dios y obedecer. Ahí sí, tienes capacidad para instruir a otros. En realidad, eres la primera oveja que debe ser apacentada, porque si no eres salvo, ¡jamás tendrás propiedad para salvar! Nunca te olvides de eso. Siendo así, naturalmente tus actitudes surgen en la práctica.
En la práctica:
- Estás pendiente de las necesidades del pueblo de tu iglesia
Vigilando quien está por primera vez, o apartado para atenderlo después de la reunión.
- Siendo constante en la atención a las personas
Escribes los nombres de las personas que estás acompañado, como un hecho de responsabilidad.
- Durante la reunión observas el estado del pueblo, si están atentos o distraídos, para que puedas posteriormente orientar.
- Te quedas “pendiente” en la forma como las personas oran, para entender si realmente están entregándose.
Metafóricamente: Eres un “pastor de ovejas” en plena vigilancia.
¿Observaste la intensidad de lo que Jesús espera de ti? Hoy, Él te hace la misma pregunta: ¿Tú me amas?
¡¿Tu respuesta será correspondiente?!
Deja tu comentario, porque el mismo revela tu empeño.
(*) Texto extraído del blog de Viviane Freitas.