13/04/2026
La fachada presentada corresponde a un lenguaje contemporáneo con influencia mediterránea, diseñada cuidadosamente con base en los gustos y necesidades del cliente, logrando un equilibrio entre funcionalidad, estética y calidez visual.
Se optó por una composición volumétrica limpia y ortogonal, característica de la arquitectura contemporánea, donde predominan los planos lisos en tonos claros que aportan amplitud y luminosidad. Sin embargo, para evitar una apariencia fría, se integraron elementos de inspiración mediterránea, como el uso de recubrimientos de piedra natural en el acceso principal y la teja cerámica en el volumen inferior, que aportan textura, identidad y un sentido más acogedor al conjunto.
El acceso principal se jerarquiza mediante un arco revestido en piedra, elemento que no solo enmarca la entrada, sino que también introduce un lenguaje más artesanal y tradicional, en sintonía con la preferencia del cliente por espacios cálidos y con carácter. La puerta de madera sólida refuerza esta intención, generando un contraste armónico con los muros claros.
Las ventanas con marcos oscuros y proporciones horizontales responden a una intención contemporánea, permitiendo una buena entrada de luz natural y ventilación, mientras que las molduras perimetrales aportan un ligero guiño clásico sin recargar el diseño.
En la planta baja, la integración de jardineras con vegetación natural suaviza la transición entre el espacio público y privado, además de reforzar la conexión con la naturaleza, otro aspecto solicitado por el cliente.
En conjunto, esta fachada logra una fusión equilibrada entre lo moderno y lo tradicional, donde cada elemento fue seleccionado para reflejar el estilo de vida del usuario, priorizando una imagen elegante, atemporal y acogedora.