11/01/2025
RICOS Y POBRES: La naturaleza no perdona.
Las imágenes sacadas de la realidad, supera la ciencia ficción. Quien se preguntaba ¿como es el in****no?, muestra clara y suficiente es ver cada una de estas tomas para imaginar que es algo mucho peor a lo vivido en L.A en los días pasados.
Las residencias de millones, los vestido Prada, los Zapatos Hermès, las joyas Swarovski, las bolsas Louis Vuitton, los trajes Versace, los cinturones Gucci, los relojes Rolez, los diseños de Cartier, los Maserati en el garage, las piscinas de ensueño; el glamour y opulencia de muchas personas fueron reducidos a cenizas, mientras hombres de valor luchaban por apagar un fuego incontrolable.
En ocasiones me pegunto, ¿Alguien piensa en los árboles y en las especies vivas qué tenían su hogar entre la naturaleza que ha sido castigada fuertemente por el consumismo humano durante décadas?... al menos el humano tiene pies para correr, una palmera ardiendo no puede moverse.
La palabra nos enseña, desde hace más de 2025 años, "y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde." (Apocalipsis 8:7)
Hoy podemos apreciar que vivir en una mansión, tener millones en una cuenta y poseer artículos de lujo y opulencia, no sirven de nada, cuando no se tiene a Dios, y la naturaledeza reclama lo que es suyo y lo toma de manera sorpresiva e implacable. Seguro estoy que, aún cuanto muchos afectados tienen la capacidad de construir 100 casas más, nuca podrán sacar de su mente el recuerdo de ver su hogar convertido en cenizas.
Ruego a Dios por todos, aún más por aquellos animales que corrían sobre la tierra entre la llamas, y ni todas las joyas, la ropa, los vehículos y el dinero, pudieron detener un fuego que soplaba con furia hacia ellos.
Ojalá que esto sirva para recordar que Dios nos dio a los seres humanos el señorío sobre toda la naturaleza para cuidarla, no para destruirla, y que nuca olvidemos la alerta inconfundible de su palabra... "También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos." (2 Timoteo 3:1)
Por: Jacob S.