25/11/2020
En el día de "La No Violencia" recordé la leyenda de:
"LA X'TAB BAY"
como me la contó mi nana.
En una pequeña casa de paja vivía una mujer que se encontraba embarazada del que sería su último hijo, ella era viuda. Su esposo había fallecido recientemente, cuentan que fue a manos de los soldados conquistadores.
Llego el día del nacimiento del bebé, al atardecer entro en trabajo de parto, no logrando ayudarse sola, le pidió a la mayor de sus hijas, una hermosa jovencita de tan solo 14 años, que fuera a buscar ayuda con la comadrona. La muchachita al observar el dolor de su madre y sin considerar que iniciaba el anochecer se apresuró a ir en busca de ayuda.
En su camino se topo con un grupo de soldados españoles que salían borrachos de la cantina, ella intento pasar desapercibida, algo que no logro dada su belleza y juventud. Con la misma euforia que una jauría de lobos le impidieron el paso, ella corría con toda la velocidad que sus fuerzas le permitían, pero le dieron alcance y con toda la brutalidad de la que fueron capaces vaciaron sus instintos dejando a la niña con graves heridas y con el espantoso dolor de la impotencia de haber sido violentada salvajemente.
Entonces herida se acerco hasta el árbol de ceiba que estaba muy cerca de ella, y con la fe de los inocentes y justos suplicó a la diosa de la justicia, le pidió le prestará tiempo para ir por la ayuda para su madre:
“Señora de la ceiba de lo justo y del equilibrio, dame fuerzas para ir a buscar ayuda para mi madre, ¿qué será de mis hermanos, sin mi padre, sin mi madre, y sin mí?, aún son pequeños”
Cuentan que la comadrona la vio llegar a su casa hermosa y sana, que la acompaño por el camino plagado de la luz de la luna, hasta socorrer a la mujer en labor de parto, pero al escucharse el llanto del niño, no volvieron a ver más a la joven.
No la encontraron más por lugar alguno.
Sin embargo aquellos hombres malvados, si fueron encontrados dando espantosos gritos de dolor prendidos de una joven ceiba, cuyos potentes espinos se les clavaron en los ojos, los testículos y otras partes del cuerpo.
Ellos verían uno por uno a aquella hermosa jovencita que les coqueteaba y los invitaba a seguirla, hasta la penumbra, al darle alcance ellos la abrazaban y besaban con pasión, pero la realidad les alcanzaba cerca del crepúsculo, pues la dulce joven se transformaba en una joven ceiba.
Cuenta la leyenda que desde esto la ceiba diosa de la justicia ayuda a las mujeres que son violentadxs y humillxdas por los hombres, cuando ellas le dan una ofrenda.
La Violencia de Género es un camino espinoso y doloroso que nos lleva a la muerte.