07/07/2026
Ayer, nuestra compañera Yeri presentó una denuncia ante el Comité de Disciplina. Pero mientras las instituciones reciben documentos, ella sigue viviendo con el riesgo de que su agresor continúe en libertad.
No podemos normalizar que una mujer tenga que denunciar una y otra vez para que el Estado cumpla con su obligación de protegerla.
Sabemos que este no es el único caso. Son cientos las mujeres que enfrentan un sistema que retrasa, minimiza o toma decisiones que las dejan en mayor vulnerabilidad. Hoy hablamos de Yeritza porque su vida nos importa, porque es una de nosotras y porque nos negamos a esperar a que ocurra una tragedia para que las autoridades actúen.
No queremos otra víctima que pudo haber sido protegida.
La justicia para una es justicia para todas.
Y también lo es su contrario:
La impunidad para una es impunidad para todas. ⛔⛔
Hoy exigimos que las instituciones dejen de guardar silencio y asuman su responsabilidad. Cada decisión judicial tiene consecuencias. Cada omisión también.
La vida de Yeritza merece protección. Ahora.
No vamos a callar.🔊🔊
No vamos a soltar este caso.
Porque defender la vida de una mujer es defender el derecho de todas a vivir libres de violencia.