25/04/2026
No es metal, no es fibra de carbono… es caucho.
Este F-22 cobra forma a partir de llantas que alguna vez rodaron kilómetros y hoy despegan en una nueva historia.
Cada pieza fue cortada, moldeada y ensamblada a mano, respetando las líneas agresivas y la esencia de esta aeronave, pero con un giro inesperado: convertir lo usado en algo que impone, que llama la atención y que no pasa desapercibido.
Aquí no solo hay técnica, hay visión. Hay paciencia para ver en cada fragmento de llanta una parte del resultado final.
El contraste es claro: fuerza, velocidad y tecnología representadas con un material rudo, reciclado y lleno de vida.
Más que una escultura, es una declaración: el límite no está en el material, está en la imaginación.
Arte llants Pepe