09/03/2026
Hoy queremos compartir una reflexión y preocupación.
Vemos trabajos que se ven elegantes, pero muchas veces se parecen demasiado a los diseños que nacen del arte tradicional de nuestras mujeres. Mientras tanto, nuestro trabajo —hecho a mano, con paciencia, con historia y con amor— muchas veces no es reconocido ni valorado como debería.
Nos dicen que nuestro trabajo “no es fino”, cuando en realidad cada pieza lleva días de dedicación, conocimiento ancestral y el corazón de nuestras comunidades. Sin embargo, vemos cómo trabajos hechos a máquina o copias pueden ser más caros y aun así se pagan sin cuestionar, solo porque se consideran “finos”.
Esto nos invita a reflexionar:
¿Cómo protegemos y valoramos el arte tradicional de nuestras mujeres?
¿Qué acciones podemos tomar para que nuestro trabajo sea respetado y reconocido como merece?
📍Foto tomada de la página de Dédalo Arte y Artesanía.