12/03/2026
El Pritzker 2026 para Smiljan Radić Clarke no solo reconoce a un arquitecto chileno de obra singular; también devuelve, una década después, a un arquitecto latinoamericano a la más alta distinción de la arquitectura mundial. Segundo chileno en recibir este galardón, después de Alejandro Aravena en 2016, Radić confirma que desde nuestro continente es posible construir una arquitectura rigurosa, sensible y profundamente arraigada en su territorio, capaz de dialogar con el mundo sin renunciar a su propia identidad.
Para el Perú, este reconocimiento debería sentirse también como una motivación: la arquitectura que trasciende no nace de parecerse a otras, sino de interpretar con honestidad nuestro paisaje, nuestra cultura y nuestra forma de habitar.
Felicitaciones a nuestros hermanos chilenos; este logro honra también a la arquitectura latinoamericana y reafirma el valor de una obra con identidad, rigor y arraigo.