09/06/2026
⚠️ OJO CON ESTO ⚠️
Al comprar una vela es de suma importancia observar el envase en su TOTALIDAD. Este debe ser de vidrio grueso y uniforme. Su base debe ser al menos el doble de grosor de las paredes.
Si tiene aunque sea una grieta mínima, DESCARTELA.
Cuando la vela lleva un rato encendida y se forma el charco de cera derretida, la temperatura de esa cera líquida suele estar entre entre 100 °F y 140 °F. El envase o en los bordes exteriores, la temperatura generalmente se mantiene dentro de ese rango pero justo en la zona donde la mecha absorbe la cera disuelta (la base de la llama) puede alcanzar hasta 180 °F aproximadamente.
Ahora bien, si el envase de vidrio está astillado o tiene una fisura (por pequeña que sea), existe un riesgo real de que se rompa o "explote" mientras la vela está encendida.
Esto sucede porque el vidrio se expande cuando se calienta y se contrae cuando se enfría. Cuando la vela está encendida, el interior del envase (cerca de la llama) se calienta mucho más rápido que el exterior. Esta diferencia de temperatura genera una tensión. Una astilladura o grieta actúa como un concentrador de tensión y toda la fuerza dl calor se acumula en ese pequeño espacio. Bajo la presión del calor, la grieta puede expandirse de golpe, haciendo que el vidrio se rompa con fuerza y explote. Este riesgo aumenta drásticamente a medida que la vela se consume y la llama se acerca al fondo o a las paredes del envase, ya que el calor atrapado dentro del recipiente es mucho mayor.
Esta "explosión" en la mayoría de los casos no significa que el vidrio vaya a salir volando por toda la habitación (aunque ha sucedido), pero el choque térmico puede hacer que el envase se parta en dos o tres pedazos grandes de manera repentina. Obviamente la cera derretida caerá sobre la superficie donde está la vela y si la mecha encendida cae sobre la cera derramada o sobre la superficie, esto representa un peligro inmediato de incendio. Es por esto que siempre les digo que las velas NUNCA se deben poner sobre tela, cerca de cortinas, al alcance de niños ni mascotas y JAMAS dejarla sin supervisión continua.
Yo al hacer las velas son bien rigurosa con los envases pues es parte de mis prácticas de seguridad, no solo por mi al trabajarlas si no porque también me preocupo por el bienestar de ustedes mis clientes; es por eso que les dejo esta información.