Historia de La Casa del Pergolero
La idea de La Casa del Pergolero nació en medio de la pandemia de COVID-19, en 2020. Durante la cuarentena, como muchos salvadoreños, me encontraba desempleada y en casa. Aunque aún no enfrentábamos la escasez de dinero, la incertidumbre sobre el futuro era una preocupación constante. Fue entonces cuando mi hermana Jacky me mostró algo que había aprendido: a trab
ajar con porcelana fría. Sus creaciones eran lo más hermoso que había visto, y no dudé en ofrecer mi ayuda para venderlas. Con la esperanza de un futuro mejor, decidimos vender en línea y creamos una fanpage a la que llamamos "La Casa del Pergolero".
¿Por qué ese nombre? Nos inspiramos en el pájaro pergolero, una especie peculiar que, al cortejar a la hembra, decora su nido con objetos brillantes y coloridos, como flores, semillas o pequeños vidrios. Este esfuerzo por embellecer su entorno para conquistar a su pareja nos pareció una hermosa metáfora para nuestro emprendimiento: crear y ofrecer piezas únicas que adornaran hogares y alegraran corazones. La Casa del Pergolero inició oficialmente el 21 de julio de 2020. Cuando las restricciones de la cuarentena se levantaron, comenzamos a realizar entregas personalizadas, tomando siempre las medidas necesarias. Más adelante, mi hermana me ofreció enseñarme a trabajar con porcelana fría para que yo también pudiera generar ingresos, pero decidí explorar algo nuevo. Fue así como me adentré en el mundo de los mandalas y el puntillismo. Con la ayuda de maestras en línea, aprendí técnicas para crear mandalas, algo que al principio me parecía imposible. Poco a poco, el puntillismo se sumó a nuestro catálogo, y lo que comenzó como un apoyo entre hermanas se convirtió en un emprendimiento con clientes que, con mucho cariño, aún nos acompañan desde el inicio. En diciembre de 2021 dimos un salto importante: apostamos por la publicidad en línea. Este paso marcó un antes y un después, permitiéndonos realizar envíos a nivel nacional y alcanzar a más personas. A pesar de los errores iniciales, los clientes que confiaron en nosotras nos dieron la oportunidad de aprender y crecer. Hoy, La Casa del Pergolero sigue decorando hogares y alegrando corazones con piezas personalizadas llenas de amor y dedicación. Cada creación es un reflejo del esfuerzo y la pasión que ponemos en nuestro trabajo. Gracias por ser parte de esta comunidad pergolera. Gracias por confiar en nosotras cuando piensan en obsequios únicos o en decorar sus espacios. Con abrazos y mucho cariño,
Jacky y Caro