05/29/2025
Carta de despedida de La Mija: Hasta pronto, pero no adiós
En el 2021, cuando mi mundo parecía desmoronarse, Dios me susurró un nombre: You Can Mija. En ese momento, no entendía del todo lo que estaba haciendo. Solo sabía que había un fuego dentro de mí que no podía apagar. Un fuego que gritaba: “¡Tienes que hablarle a otras como tú! ¡Tienes que levantarlas, como tú te estás levantando!”
Así nació esta marca. No desde la ambición, ni desde las ganas de vender algo. Nació desde la necesidad de sanar. De compartir. De acompañar. De recordarnos, entre mujeres, que aún con el alma herida y los sueños rotos… podemos volver a empezar.
Desde entonces, cada producto que ofrecí, cada detalle, cada diseño, cada palabra que compartí, fue creado desde lo más profundo de mi corazón. Yo misma preparaba las órdenes, las empacaba con amor, oraba sobre ellas… porque para mí esto no era un simple negocio. Era un ministerio. Era mi forma de servir.
Pero hoy, con lágrimas en los ojos y el corazón lleno de gratitud, me toca hacer una pausa.
Hoy, le digo adiós —o mejor dicho, hasta pronto— a esta etapa de You Can Mija.
Y sí, hay tristeza. Claro que la hay. Porque no es fácil despedirse de algo que te salvó. No es fácil poner en pausa algo que has visto transformar vidas. Pero también hay paz, porque sé que no es un cierre definitivo. Sé que Dios no ha terminado con este sueño. Solo lo está moldeando, preparándolo para algo más grande, más profundo, más conectado con lo que ustedes necesitan hoy.
Gracias por ser parte de esta historia.
Gracias por cada mensaje, por cada testimonio, por cada orden, por cada “Mija, gracias por esto, me llegó justo cuando lo necesitaba.”
Ustedes nunca fueron solo clientas. Ustedes fueron y siguen siendo mi comunidad, mis hermanas, mis compañeras de batalla.
Hoy cierro este capítulo sabiendo que el plan de Dios con esta marca no culmina aquí.
Él tiene algo especial. Él me ha mostrado que You Can Mija no se trata solo de frases bonitas o productos lindos. Se trata de ti.
De tu proceso.
De tu identidad.
De tu propósito.
Dios quiere usar esta marca para seguir alcanzándote de formas que ni yo puedo imaginar.
Quiere usarnos para acompañarte en tu lucha diaria, para recordarte que aunque todo parezca imposible, sí puedes.
Sí puedes sanar.
Sí puedes volver a empezar.
Sí puedes ser tú.
Sí puedes ser libre.
Aunque por ahora dejo de preparar órdenes y de moverme como lo hacía con la tienda, mi corazón sigue aquí. Presente.
Y mi propósito sigue firme.
Este no es un punto final. Es una coma.
Es un respiro sagrado antes de lo nuevo.
Gracias por caminar conmigo estos años.
Gracias por dejarme sembrar aunque fuera una palabra, una sonrisa o una afirmación en tu vida.
Gracias por permitirme ser “La Mija” que necesitabas en algún momento.
Me despido por ahora…
Pero nos volveremos a encontrar.
De otra manera. Con nueva visión. Con mayor profundidad.
Porque You Can Mija no fue creada por casualidad. Fue un llamado. Y los llamados no se extinguen, solo se transforman.
Con todo mi amor, mi gratitud y mi esperanza en lo que viene,
La Mija 🤍✨