10/05/2026
ser mamá no solo me enseñó a cuidar, sino también a reconocer lo que hace bien y lo que hace daño. Aprendí que los lazos de sangre por sí solos no sostienen una relación; el amor, el respeto, la presencia y el cuidado mutuo son los que realmente la nutren y la mantienen viva, mis tres hijos, tan distintos y especiales cada uno en su carácter y personalidad. Con sus gestos, sus demostraciones y su forma de ser, me enseñan todos los días cuál es el camino correcto y me hacen sentir que voy por él. 💛💛💛
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