26/08/2026
Hay obras que se miran y se admiran… y hay obras que además cuentan una historia. 🤍
Ella es Delfi la niña que hace aproximadamente cuatro años llegó al taller y desde entonces, hemos compartido muchísimo: aprendizajes, desafíos, descubrimientos, intentos, errores, aciertos y, sobre todo, muchas ganas de CREAR.
Hoy quiero mostrarles esta escultura porque detrás de este rostro hay mucho más que una pieza hermosa. Hay perseverancia, curiosidad, dedicación y amor por aprender.
A lo largo de estos años, ante cada propuesta, ella se animó a decir que sí.
Sí a probar.
Sí a equivocarse.
Sí a volver a intentar.
Sí a explorar materiales y técnicas nuevas.
Sí a aceptar un desafío aunque todavía no supiera cómo resolverlo.
Y eso es algo en lo que creo profundamente cuando trabajo con infancias: no subestimar lo que sí pueden hacer.
Muchas veces, cuando confiamos en ellos y les damos un poquito más de desafío, descubrimos capacidades que ni siquiera ellos sabían que tenían.
Eso no significa dejarlos solos. Al contrario. También estamos para acompañar, enseñar, mostrar, ayudar cuando hace falta y encontrar juntos nuevas maneras de resolver lo que parece difícil.
Porque también se aprende cuando alguien nos dice:
“Probemos de esta manera”.
“¿Y si hacemos esto?”
“Intentá una vez más”.
“Yo te ayudo”.
Y así, poquito a poquito, empiezan a descubrir que pueden.
Esta obra es de ella.
El mérito es de ella.
Pero también es parte de un camino que construimos juntas durante estos años. Y verla crecer, animarse y sorprenderse con todo lo que es capaz de hacer es una de las cosas más lindas de enseñar arte. 🫶🏻
✨ En el taller no buscamos solamente que los chicos hagan cosas lindas.
Buscamos que se animen a crear, a pensar, a explorar y a descubrir hasta dónde pueden llegar.
Porque cuando una infancia aprende a confiar en sus propias manos, en sus ideas y en su capacidad para resolver… se lleva algo que va mucho más allá de una obra de arte.
Y quizás eso sea, justamente, una de las cosas más valiosas que podemos darles❤️…